Ese Eilien y Julio César Sanabria unen trova e hip-hop junto a la Sinfónica de Puerto Rico

“Sigue la Corriente” reunió dos tradiciones de improvisación puertorriqueña sobre una misma tarima: la trova de Julio César Sanabria y el hip-hop de Ese Eilien, cada uno utilizando sus propios códigos de ritmo y métrica para dialogar junto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico.

Por Jesus Yadiel Aquino
21 de septiembre, 2026
3 min lectura
Ese Eilien y Julio César Sanabria unen trova e hip-hop junto a la Sinfónica de Puerto Rico

El sábado 19 de septiembre, William Cepeda y Afro Rican Jazz celebraron 35 años de trayectoria junto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico en la Sala Sinfónica Pablo Casals. La propuesta reunió música sinfónica, jazz, bomba, plena, cuatro puertorriqueño, poesía, danza, canto y hip-hop, creando un espacio donde distintas generaciones y lenguajes de nuestra música podían convivir sin perder su identidad.

Dentro de ese encuentro hubo un momento particularmente interesante en “Sigue la Corriente”. Julio César Sanabria y Ese Eilien llegaron desde dos tradiciones distintas, pero con algo fundamental en común: ambos trabajan con la improvisación, la métrica, el ritmo y la capacidad de reaccionar musicalmente en el momento.

Sanabria, reconocido por su trabajo dentro de la trova y por explorar cruces entre distintas expresiones musicales, aportó el lenguaje del trovador. Ese Eilien llegó desde el rap y el hip-hop con una intervención original de 24 barras alrededor de las raíces, la identidad y la conexión entre el pasado y el presente de la música puertorriqueña.

Y ahí aparecieron dos códigos que explican perfectamente el encuentro.

Desde la trova, el “Lelo Lai”. Desde el hip-hop y las batallas, el “3, 2, 1… TIEMPO”.

Aunque nacen de tradiciones distintas, ambos pueden funcionar como señales para organizar la entrada, encontrar el pulso y ubicarse musicalmente junto a quienes están interpretando alrededor. En una pieza como “Sigue la Corriente”, esa coincidencia adquirió todavía más sentido: dos improvisadores utilizando herramientas propias de sus respectivos mundos para entrar a una corriente musical mucho más grande.

Ese Eilien incluso recurrió al conocido conteo de las batallas durante su participación: “Buenas noches, Puerto Rico… se la damos en 3, 2, 1… TIEMPO”. Lo que normalmente escuchamos antes de comenzar una batalla apareció ahora dentro de una ejecución junto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico.

Mientras tanto, la trova aportaba sus propias señales, cadencias y formas de navegar la improvisación.

El resultado no fue convertir la trova en rap ni hacer que el hip-hop intentara sonar como música sinfónica. Fue permitir que cada lenguaje mantuviera su esencia mientras todos encontraban un punto común.

La metáfora de “Sigue la Corriente” terminó ocurriendo literalmente sobre la tarima: cada expresión llegó desde su propio cauce y terminó fluyendo dentro de una misma pieza.

Julio César Sanabria desde la tradición del trovador. Ese Eilien desde una trayectoria de años dentro del hip-hop underground. William Cepeda y Afro Rican Jazz desde una visión construida alrededor de la fusión. Y la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico funcionando como espacio donde todos esos lenguajes podían encontrarse.

Ese Eilien resumió la experiencia con una frase: “Todos nos encontramos en el cauce.”

La tradición y lo contemporáneo no tuvieron que competir entre sí. La trova y el hip-hop llegaron con códigos distintos, pero ambos entendieron de improvisación, métrica y ritmo.

El “Lelo Lai” y el “3, 2, 1… tiempo” simplemente encontraron la misma corriente.